Lo único que él tenía en el mundo eran 8 bolígrafos y una hija hambrienta

11:28 Xenia · 0 Comentarios


Esta historia es muy conmovedora un refugiado sirio en Beirut, Líbano, te deja mudo y con el corazón hecho pedazos…

Cuando tu vida y tus seres mas amados en la vida están necesitados, haces que lo que parece ser inalcanzable e imposible sea tan posible y alcanzable… Un hombre que todo lo que tiene son tan solo 8 bolígrafos, le demostró al mundo entero que el gran amor por su hija hambrienta es capaz de superar cualquier dificultad que se le presente.



El hombre ya conocido como el “vendedor anónimo” después de escapar de su país de origen por el estado bélico en el que se encuentra, es un padre solteros que se llama Abdul, escapa de su casa en Yarmouk, después de el terrible estado de guerra en el que se encuentra dicho país (en donde hasta el momento van cerca de 220 mil muertos), Deja su trabajo en una fabrica de dulces de chocolates con la única esperanza de llegar a un lugar seguro donde su pequeña hija pudiera crecer con seguridad.

Sin un techo donde quedarse sin nada que ponerse, Abdul cambia su estilo de vida por el de un vagabundo en las calles de Beirut; quedándose toda la noche en vela protegiendo a su hija de el frió entre sus brazos cuidando de su hija cuando los drogadictos o delincuentes locales se acercaban con posibles malas intensiones… Cuando la pequeña hija despertaba, el trabajaba vendiendo lo único que tenia como propiedad para poder adquirir alimentos para su hija y tratar de buscar un bien estar para ella, 8 bolígrafos de tinta azul… La expresión en la cara de aquel hombre llamó la atención de Gissur Simonarson, un buen hombre activista de Oslo, Noruega, que no imagino que sus fotografías virilizaran en Facebook y Twitter, fotografió al hombre y publica las fotografías.

Las ahora famosas fotografías , que en pocos minutos se volvieron virales sobre las redes, solamente toman el rostro del hombre cargando a su hija en brazos mientras ella esta dormida, todo lo que tenia en el mundo en sus manos, esos 8 bolígrafos azules de los cueles dependía su vida y la vida de su pequeña hija, sosteniéndolos.

“Es una imagen tremendamente emotiva. Ves la mirada en su rostro y solo la forma en la que sostiene los bolígrafos, como si esos bolígrafos fueran lo único que tiene en el mundo” Gissur, Comenta el hombre que le salvo la vida a su hija con unas fotografías.

Y así fue la historia de el hombre que solo buscando una fotografía para crear conciencia y reflexión en toda la sociedad logro su cometido llegando a millones de monitores de computadora y así logra tocar el corazón de hombres y mujeres alrededor de el mundo siendo conmovidos por las fotografías más fuertes de toda la historia de la humanidad.

Pasan tan solo unas horas de que rivalizaron las imágenes en las redes y comenzaron a llegar mensajes con solicitudes de hombres y mujeres buscando la mejor manera de ayudar a aquel hombre de los 8 bolígrafos azules que en contra de toda adversidad no perdería lo que más ama en la vida, su pequeña hija.



Miles de personas intrigadas por encontrar la ubicación real de el “vendedor anónimo”, se inicia una loca búsqueda por millones de personas que motivados con la sola intención de ayudar al hombre de los 8 bolígrafos azules de las redes sociales, lo cual lograron después de dos días cuando Gissur, pudo encontrar al necesitado hombre Abdul.

“Ha llevado muchísimo trabajo pero valió la pena, ¡ahora ayudémoslo!” Gissur publico en su cuenta personal de Twitter, en donde hizo el llamado de entre todos reunir 5 mil dólares para apoyar y a su pequeña hija de tan solo 4 años.

Mucha mas gente quiere ayudar en el mundo la prueba esta en que la meta de 5 mil dolares se logra en tan solo media hora (30 minutos) y se junto mas dinero, las donaciones de miles de personas llego, logrando la extra ordinaria cantidad de 80 mil dólares, transformando la vida de Abdul, el cual al enterarse de dicho logro llora emocionado con su hija todavía en sus brazos.



Abdul uno de los cuatro millones de refugiados por la guerra. vive ahora con su hija feliz en un lugar adecuado para que su hija crezca como cualquier otro niño en el mundo, siendo que antes de haber sido ayudado no tenían que comer ni que vestir mucho menos donde dormir, ahora ya puede mandarla a la escuela, Abdul dice que encantaría ayudar a otros refugiados con los donativos que a recibido por parte de los hombres y mujeres de buen corazón.

“Gracias a todos por su generosidad, pero sobre todo gracias por regresarle la sonrisa a mi hija…” dijo a los medios de comunicacion Abdul, el honrado hombre de 35 años que escapo de la guerra de su país.